Los trabajos de la Comisión Pastoral para un Jubileo enraizado en el mundo de hoy
El Jubileo será una ocasión pastoral para toda la Iglesia porque, una vez más, el camino jubilar ofrecerá al pueblo cristiano la oportunidad de expresar la propia fe. La Comisión Pastoral se ha reunido ya tres veces, en abril, junio y diciembre de 2022. Su tarea es la de colaborar con el Dicasterio en la planificación y realización de propuestas concretas para el Jubileo.
Entre los miembros de la Comisión se encuentran también representantes de distintos Dicasterios y realidades eclesiales que comparten su experiencia en los distintos ámbitos de trabajo.
La Comisión tiene la tarea de interceptar las necesidades del mundo de hoy, las peticiones de las personas, los distintos modos de celebrar, los idiomas, la espiritualidad. Además, en la planificación será central dar contenido a las palabras del lema del Jubileo 2025, dos términos con un fuerte valor existencial: “Peregrinos” y “Esperanza”. Como peregrinos cristianos por los caminos del mundo, será necesario, como nos recuerda el Papa, «mantener encendida la antorcha de la esperanza que se nos ha dado, y hacer todo lo posible para que cada uno recupere la fuerza y la certeza de mirar al futuro con un corazón abierto y confiado». El Jubileo será la ocasión providencial para que todos los hombres y mujeres vuelvan a reconocerse, todos ellos, hijos de un Padre que los ha puesto sobre la Tierra para que custodien la Creación y las criaturas.
Por tanto, dentro de la gran variedad de propuestas para el Año Santo deberán tener un papel central los diferentes ámbitos de la vida de los hombres y mujeres, como ambientes en los que la fe se vive cada día. En definitiva, el próximo Jubileo ordinario será una oportunidad para releer con el corazón los “signos de los tiempos”, haciendo de la auténtica Esperanza, la que brota de la fe en Cristo, la luz que ilumine los pasos de los hombres.